En la Academia Regional de Policía, elementos de las comisarías de Puerto Vallarta, Cabo Corrientes y Tomatlán, fueron instruidos por personal del secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, para identificar los antecedentes del servicio, la mística nacional y las características y atributos que conforman el modelo de recepción de llamadas al 9-1-1.
De acuerdo al instructor Eduardo Guerrero, al terminar el curso todos ellos deberán distinguir entre oír y escuchar, además de conocer las reglas de etiqueta telefónica y las reglas de uso del espacio.
Destacó que uno de los aspectos importantes, es que el operador identifique la conexión emocional y sensibilizarse acerca de las necesidades de las personas en situaciones de crisis, y mostrar una empatía con quienes llaman al 9-1-1.
Además, deberán conocer y comparar los protocolos de recepción de llamadas de bajo, mediano y alto impacto, y así preparar una estrategia para el manejo de las llamadas difíciles y poder prestar los primeros auxilios telefónicos.
De esta manera, los participantes a partir de su experiencia como operadores telefónicos de emergencias, descubrirán sus propios recursos, fortalezas y valores para enfrentar el reto del cambio al 9-1-1, así como sus áreas de oportunidad y convertir así el sistema en un gran servicio.